You either ilke it or you don't. If it gets kids in there with us early, great. If it opens them up to other, heavier bands, even better. Our music is not something that really grows on you, and we're totally fine and happy about that. - Ravi Bhadriraju (guitar/vocals, Job for a Cowboy)
El viernes por la noche fue cordialmente invitado por mi amigo el Cara de Papa al toquín de una banda que se llama Here Comes the Kraken, grupo seminal del deathcore mexicano (si es que existe tal cosa). El lugar estaba a reventar cuando yo llegué, en su mayoría por niños (literalmente, el promedio de edad del público asistente apenas rebasaba los 17 años, me pareció).
Cuando llegué ya estaba tocando una de las cinco bandas abridoras; cabe aclarar que al organizador del evento se le ocurrió la genial idea de meter bandas de varios sub-generos del metal: los primeros tocaban un thrash bastante patético. Me di cuenta de la falta de cultura musical aún en los que portan el estandarte del género, pues el imbécil vocalista tuvo el tino de anunciar el cover que tocarían, 'Agent Orange', diciendo que era de Kreator. Me cago en su madre.
Después de los thrasheros tocó una banda de porno-gore... o algo así. Eran buenos en su onda Torso Fuck/Gronibard/Squash Bowels para bailar. Regulares y predecibles, pero bastante decentes. 7 de 10.
Las dos bandas siguientes eran de metalcore y, joder, que aburrido es. Parece ser que un sólo riff es tomado por todas las bandas del genero y sólo le cambian la velocidad; no niego que una o dos canciones son 'brutales', lo que sea que eso signifique, pero la voz aguda y chillante harta después de un rato. Mientras tocaban esas bandas fue que decidí hacer mi cuarta visita al balcón de fumadores, pues uno ya no puede ni llenarse los pulmones de humo en paz dentro de un recinto 'roquero'. A la mierda.
Tocó el turno de la banda principal, HCTK como les abrevian los enterados. Yo ya había tenido la oportunidad de escuchar el disco que promocionan en esta gira y, a decir verdad, es bastante bueno. No es mi hit y vaya, no lo compraría ni pirata, pero el disco está muy bien hecho, una grabación impecable y de técnica excelente, pero no le encuentro el chiste a tocar una música tan... hueca.
La banda en vivo es buena también, suenan bastante parecidos al disco, los niños se prendían y bailaban (en serio, tienen una especia de coreografía que la vida no me dará para entender para qué); en general son un buen espectáculo, pero joder, no le veo aporte alguno.
Hoy, mientras leía noticias en internet, me encontré una entrevista que le hicieron al guitarrista de una banda estandarte del deathcore, Job for a Cowboy. Entre otras cosas, la cita del principio me dio cierta curiosidad, pues creo que es la primera vez que escucho a algún santón del genero decir la verdad: el deathcore no es un genero que tenga 'validez', por ponerlo de alguna manera, en el metal. Es un género menospreciado y ninguneado por la mayoría y, creo yo, con cierta razón.
En un principio, el thrash metal, la NWOBHM, el death metal, el grindcore y hasta el hardcore fueron trasgresores, vinieron a cimbrar el género fundado por Led Zepelin, pero siempre con una propuesta. El deathcore no propone nada, toma partes de géneros que en su momento rompieron esquemas y los hace converger más a fuerza que una tarde de té con Mandela y Pete Wilson. Es una moda que pasará y en algunos años será cuestión de vergüenza para todos aquellos que en su momento apostaron por él, tal como el Nü Metal, del cual sólo quedan reminiscencias que son tristes de ver. Es realmente decepcionante que el metal sea ahora víctima de la moda, pero supongo que sólo era cuestión de tiempo para que sucediera. Con su permiso, iré a escuchar Agent Orange que, para los que no sepan, es obra de Sodom, no de Kreator.
Muy largo, no lo leí: mi mamá es un chichicuilote.